JARDÍN BOTÁNICO ATLÁNTICO DE GIJÓN
(incluye a la CARBAYERA DE TRAGAMÓN ) *.
¿Pensaría
Don
Florencio Valdés, allá por el siglo XIX, que su mimado
jardín, de la "Finca La Isla de Cefontes", sería
ampliada hasta 25 Has, incluiría el bosquete de la Carbayera de
Tragamón y sería objeto de estudio por técnicos como
paisajistas, botánicos, arquitectos, restauradores,
museógrafos, especialistas en Recursos Naturales (INDUROT), etc.,
recuperando en el siglo XXI nuevos ingenios y añadiendo otros
como estanques, embalsamientos y cascadas con el caudal del río
Peñadefrancia?. Ni en sus mejores sueños Don Florencio se lo
imaginó, pero hoy es una realidad, alberga más de 30.000
plantas y hasta 2.000 especies distintas, que forman la
"Joya del
Paraíso Natural Asturiano".
No solo tiene como objetivo el
albergar y exponer una selecta colección de plantas, sino la
investigación de los recursos vegetales del Arco Atlántico y la
formación y divulgación de la biología.
El día 25 de abril del año 2.003 fueron inauguradas, 15 Has de las 25 Has, se extiende desde la antigua finca de La Isla y la Carbayera del Tragamón, hasta el cruce de Santurio, en la carretera de Villaviciosa, frente a la Universidad Laboral. Durante el verano, la música impregna cada rincón de éste Jardín, al celebrarse numerosos conciertos del ciclo "Música con raíces", "Noches Mágicas" (incluye una visita guiada nocturna, a través de personajes mitológicos asturianos que enseñan al visitante los orígenes y características del Jardín), "Bandas de Gaitas", etc..con lo cuál en Julio y Agosto, su visita tiene un valor añadido.
Un
Jardín Botánico, es conveniente
verle crecer, en cualquier época del año, se pueden ver las
plantas en flor en primavera; los frutos en verano; el colorido
del follaje en otoño y los árboles desnudos en contraste con la
verde campiña cuando llega el invierno.
HORARIOS DE VISITAS : En verano podrá visitarse entre las 10 h y 21 horas y el resto del año cerrará a las 18 h. Los lunes cierra al público y se realizan tareas de conservación. En el itinerario completo se pueden invertir una 4 horas.
LOCALIZACIÓN : Se encuentra a unos 3 Km.. de Gijón, enfrente de la Universidad Laboral
DESCRIPCIÓN : Camelias, plátanos del paseo, copiarías, plantas orientales, rocalla, estanque de La Isla, plantas perennes, bulbosas, cancha de tenis, laberinto de tejos, juegos infantiles, caseta de baños (área museográfica), piscina rústica, laguna de 1.300 m2, complejos hidráulicos, la Mesona, estanque de baños y estanque de La Noria.
El Jardín Botánico en la recepción tiene unas tiendas de plantas y recuerdos, paludario, sala audiovisual y zona de presentación.
El Jardín Logotipo hoja de roble flotando en una charca, comprende cuatro zonas diferentes :
1) Entorno
Cantábrico, se simboliza con un laurel : Bosques, matorrales,
prados, plantas anfibias y acuáticas.
2) Factoría Vegetal se simboliza con el olivo y la vid : Frutales del Viejo Continente, frutales del Nuevo Continente, plantas indeseadas, huertos del Nuevo y Viejo Continente, hierbas y simples, Quintana de Rionda (área museográfica), Molino, Casa, Cuadra, Llagar, Panera, cafetería.
3) Jardín de La Isla ( 4 Has.) se simboliza con un tejo.
4) Itinerario Atlántico se simboliza con un helecho: Bioma boreal europeo, estanque de La Barca, gruta de La Cascadona, bioma templado europeo, Carbayera del Tragamón y aliseda ribereña.
El Bosquete/Carbayera de Tragamón, está atravesado por una carretera local, al norte de ella, los árboles están muy juntos y además de robles/carbayos hay pláganos, fresnos, sauces y saúcos. Al sur de la carretera se mantiene un grupo de viejos robles separados entre sí que forman un pequeño bosquete, no existiendo ejemplares jóvenes. Forma un hábitat ideal para las aves y allí se puede contemplar el mirlo, el petirrojo, el chochín, el pinzón, el papamoscas gris, la curruca papirotada, el colirrojo real, carbonero común, , herrerillo común, etc.
Cesión del Herbario del P. Laínz s.j. al Jardín Botánico de Gijón (7.04.04). La cesión de éste herbario consta de 38.000 pliegos botánicos de flora cantábrica y 3.500 publicaciones, que inició Eduard Leroy (Solvay de Torrelavega) y que continúa el P. Laínz desde el año 1.956, y que se encuentran ahora en al Universidad Laboral de Gijón y se trasladarán , una vez informatizada al Jardín botánico en el 2.005, a un
ACCESO EN SERVICIO PÚBLICO DESDE GIJÓN : Las líneas 1, 2, , 4, 18, 26 y el micro 2 (solo en días laborables), paran en el cruce de Santurio, muy próximo al Jardín Botánico Atlántico. Para aquellos que quieran ir en vehículo particular, el Jardín dispone de un aparcamiento propio.
RUTA SENDERISTA DESDE EL PUENTE DEL PILES AL JARDÍN BOTÁNICO
ACCESO :
Gijón. Se puede dejar el
vehículo en la Avenida del Molinón, al lado del Parque Isabel
La Católica e iniciar el recorrido en el Puente sobre el río
Piles, antes de su
desembocadura en la Playa de San Lorenzo.
HORARIO ESTIMADO EN LA RUTA : De 1 a 1,5 horas
DESNIVEL : 20 m.
MAPA DE CURVAS DE NIVEL : Hoja 14-IV de Gijón a escala 1:25.000 del M.T.N.E. Instituto Geográfico y Catastral
PLANO DEL RECORRIDO (pinchar aquí)
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA : Se inicia en el Puente sobre el Piles en el Muro o Paseo y se sigue el río Piles por cualquiera de las márgenes río arriba, una vez dejado atrás el Estadio del Molinón, se llega a una plaza circular (La Guía) que tiene dos esculturas (un arbol y unos paseantes que miran al río Piles), se cruza la carretera y siguiendo la carretera por la margen derecha del río Piles y como a unos 80 m. a mano derecha se bajan unas escaleras y a la orilla del curso de agua se inicia la "Peñadefrancia" habiendo un cartel indicador, sin perder la senda se llega a una carretera se va unos 20 m. a la izquierda por ella y se reinicia perpendicularmente a ella la senda que pasa al lado de unos eucaliptos y va por la margen derecha del río Peñafrancia, sin dejar la senda se llega al Club de Golf de "El Tragamón" dentro de la parroquia gijonesa de Cefontes, continuando unos 300 m una vez dejada la senda y por la orilla izquierda de la carretera asfaltada, vemos el bosquete de la Carbayera de Tragamón y unos metros más adelante, la entrada al JARDÍN BOTÁNICO.
Se puede acceder al bosque de Tragamón en coche, está enfrente de la Universidad Laboral de Gijón.
PUNTOS DE INTERÉS TURÍSTICO, MUSEOS ,GASTRONOMÍA, FIESTAS GASTRONÓMICAS , FIESTAS LOCALES. Pinchando se puede acceder a éstas informaciones
COMPRAS : El logotipo del Jardín, es una hoja de roble flotando en una charca y en la tienda se puede adquirir un paraguas o una camiseta con dicho símbolo. En diversas localidades de Asturias hay tiendas especializadas en productos asturianos en donde se puede adquirir fabada con todos sus componentes envasados al vacío, QUESOS, sidra con su vaso, y sobre todo las latas de conservas como, calamares y fabes, anchoas artesanales, bonito a la sidra, rollo o pimientos rellenos de bonito, salpicón de marisco en aceite de oliva; patés de sardina, bugre, centollo; bígaros al natural, oricios en caviar, algas marinas al natural, tortilla de algas, etc.
NOTICIAS
El Jardín Botánico quiere coger nuevo impulso (31 enero 2.012). El
actual equipo gestor del centro, hacía partícipes ayer a
los miembros del consejo de administración de unos cambios que
suponen, a corto plazo, modificaciones en la fórmula de
gestión. El cambio más inmediato tiene que ver con los
precios de entrada, que, en principio, entrarán en vigor el
próximo mes de febrero. La propuesta es dejar en 2,90 euros la
entrada de adultos, en 1,80 euros el pase para jóvenes de 12 a
26 años y garantizar la gratuidad de la entrada para menores de
12 años. También se plantea un bono de 25 euros que
garantiza acceso libre durante todo el año con la tarjeta
ciudadana y un sistema de bonificaciones para las familias
numerosas, se perfila un cambio de horario para facilitar, junto
con la reducción de tarifas, aumentar el número de
visitantes.
El proceso de crecimiento del Botánico diseñado en el
nuevo plan director destaca un laberinto vegetal donde se sumará
un área de servicios del Jardín y una torre que sirva de
mirador. La inversión prevista para este elemento es de 200.000
euros. El recién aprobado presupuesto de 2012 es de 1,8 millones
de euros.
Un grupo de investigadores
cataloga una veintena de nuevas especies de la flora asturiana, que se
incorporan al herbario del Jardín Botánico (19 mayo 2011). La delicada salud del jesuita Manuel Laínz (Santander, 1923)
impidió que ayer estuviera presente en el salón de actos del Jardín Botánico
como invitado de excepción en la presentación oficial de la publicación
«Contribuciones al conocimiento de la flora cantábrica VIII», que incluye, junto
a su firma, la de su máximo colaborador, Luis Carlos, y la de otros
investigadores de la botánica cantábrica como José Manuel González del Valle,
Gonzalo Moreno Moral, José Manuel Rodríguez Berdasco y Óscar Sánchez Pedraja.
Pero la ausencia del maestro no evitó el homenaje a quien dio memoria al
herbario del Jardín Botánico al ceder en 2004 a la entidad municipal, gracias a
un convenio con la Compañía de Jesús, los 40.000 pliegos, libros y separatas
reunidos en medio siglo de vida dedicada a las plantas hasta conseguir la mayor
colección vegetal del noroeste peninsular.
«Siempre le agradeceremos que haya depositado en este Jardín Botánico la obra de
toda su vida», sentenciaba la concejala de Medio Ambiente y presidenta del
equipamiento. Y para que nadie lo olvide, pocos pasos después de
pasar el torniquete de entrada al recinto el visitante se puede encontrar con
una pantalla que le sirve de ventana de acceso al herbario del padre Laínz con
información sobre su vida y su trabajo de recopilación de plantas.
Un trabajo que continúan sus discípulos a través del denominado Grupo Botánico
Cantábrico, que busca nuevas incorporaciones tanto al herbario del Botánico como
al conocimiento vegetal de la flora, sobre todo asturiana. Luis Carlón sumaba
ayer una veintena larga de aportaciones a la flora vascular autóctona gracias al
trabajo de campo de este grupo de estudiosos y aficionados. Según los datos de
Carlón, se han catalogado veinte nuevas especies autóctonas al tiempo que se han
matizado los conocimientos existentes sobre otras siete. Muchas de las novedades
tienen como territorio de referencia el suroccidente asturiano con
descubrimientos en Ibias, Cangas del Narcea, Degaña y Tineo, por poner algunos
ejemplos.
Un gran vivero bajo la torre ( 24 marzo 2.011).
Un gran edificio
acristalado con una planta del tamaño de la plaza Mayor, una altura -en su punto
más alto- de 22 metros que la iguala a un edifico de siete plantas y una fachada
en su zona norte que hace un guiño en su estética a la arquitectura de Luis Moya
en la vecina Universidad Laboral. Así es el singular invernadero que han
diseñado los arquitectos Alejandro Miranda, Juan González Moriyón y José Luís
Rodríguez como sede del nuevo centro de experimentación tropical del Jardín
Botánico Atlántico. «No hemos querido meter árboles en una caja de cristal, sino
dar la sensación de que se entra en una selva donde el edificio llega a
desaparecer», explicaba ayer Moriyón en la presentación oficial de esta nueva
joya del Botánico. El equipamiento será el hogar de entre 600 y 700 especies que
representan seis distintos biomas tropicales. Muchas de ellas son cedidas por el
Botánico de La Habana, que tiene un convenio de colaboración con Gijón desde
hace años. El proyecto, que se licitará el próximo mes y tiene un período de
ejecución de ocho, busca convertir en realidad en el año 2012 una iniciativa en
la que vienen trabajando los responsables del Botánico desde el año 2005. La
actuación se ejecuta finalmente gracias a 4,1 millones del Principado dentro del
«plan A» para Gijón. Se trata de la mayor inversión de este plan en toda
Asturias, como se encargaba ayer de recordar la viceconsejera de Medio Ambiente,
Belén Fernández, que participó en la presentación junto a la alcaldesa de Gijón,
Paz Fernández Felgueroso, y la edil de Medio Ambiente, Dulce Gallego.
A la gran caja de cristal de la zona del invernadero se entrará por la cara sur,
a través de una rampa que lleva al visitante a la parte soterrada del espacio,
que es de unos 4,9 metros. A partir de ese acceso se diseñan varios recorridos
peatonales: unos por el suelo del recinto, y otros en altura, para favorecer la
visión de las plantas desde arriba. Hay dos niveles de visión en altura -el
segundo, con diferentes cotas que alcanzan hasta los nueve metros-, a los que se
podrá llegar también en ascensor para favorecer la accesibilidad de todo el
mundo. El invernadero tiene una pequeña laguna para plantas acuáticas y
recreaciones de piedra artificial para ubicar otro tipo de especies vegetales.
Al lado del invernadero -y cubierta pero no cerrada- está la zona de los cactus.
La fachada norte, la que se verá desde la entrada del Botánico y es la única
pieza no acristalada del equipamiento, está diseñada para dar cabida a «las
tripas» que garanticen el funcionamiento de una instalación en la que tiene
especial incidencia el control de la temperatura, la humedad y la ventilación.
La temperatura se vincula a una caldera de biomasa, la humedad al trabajo con un
dispositivo de pulverizadores, y de regular la ventilación se encarga un sistema
de renovación del aire que juega con las ventanas de las fachadas norte y sur de
la edificación, que tiene regulación eléctrica. El espacio expositivo del
invernadero ocupa alrededor de 1.600 metros de los 3.272 de superficie
construida de todo el complejo de experimentación tropical. El contenedor juega
con una altura que sobrepasa los 20 metros, un ancho de treinta y un largo de
cuarenta. Medidas mucho más reducidas que las que se plantearon en los bocetos
iniciales del año 2005 donde se impulsa construir el invernadero más grande de
Europa. Su puesta en servicio no sólo busca ser un atractivo más para el
visitante de un jardín que se incluye en la oferta turística de la ciudad.
También ampliará el trabajo de investigación que lleva a cabo el equipo del
Botánico Atlántico.
El Jardín Botánico Atlántico de
Cabueñes se ha convertido en un «laboratorio vivo» para la investigación de
soluciones edificatorias más ecológicas (27 febrero 2.011)
. Un campo de pruebas en el que cuatro empresas vinculadas
al Parque Científico Tecnológico y la Universidad de Oviedo van a poder testar
sus revolucionarias ideas sobre construcción y urbanismo. Consideran que, aunque
imprescindible, «sólo con el ordenador no basta». Su trabajo conjunto está
centrado en la búsqueda de nuevos sistemas de fachada y cubierta vegetales. El
objetivo es incorporar prestaciones a los edificios aplicando criterios de
sostenibilidad y, por tanto, siendo respetuosos con el medio ambiente. Pero,
además, se pretende generar una industria en torno a la construcción que podría
ser perfectamente exportable. «Tenemos una idea; la sometemos a técnicas de
simulación en el ordenador; y, luego, la testamos en el Jardín Botánico. Si no
funciona, volvemos a empezar con otra cosa», resume José Luis Suárez, gerente de
AST Ingeniería. Un método científico del que esperan obtener resultados antes de
que finalice el año. De hecho, en verano, posiblemente se presente un primer
prototipo de fachada vegetal.
Este proyecto de investigación y desarrollo está patrocinado por la Universidad
asturiana, aunque los empresarios implicados también aportan dinero de su
bolsillo. «Hay que cambiar el modelo constructivo actual, y mucho», coinciden.
Con la participación del Botánico, este espacio municipal «deja de ser sólo un
museo» para ponerse al servicio de la ingeniería y la construcción. Este
laboratorio al aire libre, según José Luis Suárez, «nos permite hacer buenas
evaluaciones del ciclo de la vida, para que nuestras soluciones no guarden
cartas ocultas. Porque lo que funciona bien ahora, podría no resultar a la
vuelta de unos años; por ejemplo, en costes de mantenimiento».
El Botánico amplía su oferta con
un museo dedicado a las fibras vegetales (22 marzo 2.009).
Coincidiendo con la declaración de 2009 como «Año internacional de las fibras
naturales», el Jardín Botánico Atlántico de Gijón cuenta desde ayer con un nuevo
espacio museográfico
sobre fibras vegetales, que se suma a la creciente oferta
expositiva de sus instalaciones. La muestra, gira en torno a seis de estas
fibras y sus aplicaciones más conocidas: el esparto vinculado a la tradición
como fuente de inspiración artesanal; el algodón y el lino, fibras estrechamente
vinculadas a los tejidos e indumentarias; el cáñamo y la fibra de coco
utilizados en las industrias de siempre, y finalmente el papiro como soporte
para la transmisión de la cultura. La exposición quiere ser, además, un homenaje
al trabajo y a la habilidad de los artesanos, a su imaginación para inventar
herramientas para dominar las fibras y a los oficios que han permitido
desarrollar infinitas soluciones a partir de simples fragmentos vegetales. El
área expositiva está compuesta por una decena de paneles en relieve en los que
se invita al visitante a sustituir los productos confeccionados con fibras
derivadas del petróleo por las vegetales
OTRAS PÁGINAS WEB DE INTERÉS SOBRE LA ZONA
Otras sendas en/cerca de Gijón:
La ruta Gijón - Cabo San Lorenzo - La Providencia.
Ruta desde Gijón a Peñadefrancia/
Senda La Providencia a la playa de la Ñora.
Senda Litoral Xivares - Ría de Aboño.
Camino a Santiago por Asturias
La sidra, rito, elaboración, clases, etc.
Los quesos asturianos, certámenes, fiestas, etc..
Travesía Gijón - Covadonga / Xixón - Cuadonga
Humor asturiano, "En defensa del peu", por D. Xosé Caveda y Nava (1.796-1.882) .
* Se agradece a Marián Parra Castaño gran parte de las fotos de éste apartado como miembro de la Asociación de Amigos del Jardín Botánico

