MAMÍFEROS Ungulados de la FAUNA ASTURIANA.
En nuestra tierra asturiana, con un clima templado húmedo, una orografía y litología variada, abundantes bosques y una flora profusa y difusa por su territorio, hace que proliferen abundantes mamíferos, algunos de ellos en proceso de extinción, como el oso pardo, otros como el caballo Asturcón, está siendo recuperado exitosamente..
Destacan el oso pardo, caballo asturcón, el lobo, ungulados (rebeco, gamo, ciervo...) que tienen su apartado en ésta página WEB y que generalmente se cobijan en los bosques asturianos.
Desde mediados de septiembre a mediados de octubre en los bosques asturianos y campos de Redes, Aller, Somiedo, Picos de Europa, etc. tiene lugar los bramidos de los cérvidos, uno de los mayores espectáculos sonoros y visuales de la fauna española. Los berridos de los venados pronto son sustituidos por el ruido más violento y seco del choque de astas. Durante esos días los machos apenas comen y van perdiendo fuerza y peso. Tras días de luchas agotadoras, los machos ganadores cubren a las hembras de sus harenes y hacia el mes de mayo nacen las nuevas crías. Hay empresas que organizan salidas muchos días con salida a las 7 horas, para disfrutar del senderismo y dicho espectáculo, que finalizan a la hora de comer.
ÍNDICE
REBECO (Rupicapra rupicapra parva).EL CIERVO (Cervus elaphus).
EL CORZO ( Capreolus capreolus).
EL GAMO (Dama dama).
EL JABALÍ (Sus scrofa)
LA OVEYA XALDA.
LA CABRA BERMEYA
NOTICIAS sobre los mamíferos ungulados.-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
UNGULADOS
REBECO (Rupicapra rupicapra parva).
Tiene el aspecto de cabra, no sobrepasan los 35 Kg. y no supera los 75 cm. de altura. Es un símbolo de los Picos de Europa, por cuyos jous y riscos calcáreos circula con gran agilidad, siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y emocionantes trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas. También habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña y Sobrescobio. Los cuernos son cortos (menores de 25 cm.), lisos y derechos, el pelo es castaño rojizo en verano y pardo negruzco en invierno. La hembra dirige al rebaño y al menor incidente emite un silbido característico que pone en pié de carrera al resto del rebaño, el celo se desarrolla en noviembre-diciembre, luchando los machos entre sí. En los meses de mayo-junio nacen 1 ó 2 crías. Es desconfiado y muy dificultoso aproximarse a ellos, siendo una de las piezas de caza mayor, más codiciadas. La caza al rececho se autoriza desde el 2º domingo de septiembre hasta el primero de noviembre. A finales del XX hubo epidemia de sarna sarcóptica que diezmó la población de las Cuencas. En el 2005 se constató su recuperación y se autorizaron 46 recechos de rebeco. El rebeco de la cordillera Cantábrica -Rupricapra pyrenaica parva- es la subespecie que presenta la menor talla entre todos los rebecos del mundo. Ha estado presente en toda la cornisa cantábrica durante miles de años, ya que aparece representado en el Cuaternario, en cuevas como la de Tito Bustillo o Balmori. Su presencia ha ido decayendo en muchas zonas, llegando a desaparecer. Durante la guerra civil, las posiciones defensivas en los altos de las montañas mermaron su población alarmantemente, llegando a quedar tan sólo unos centenares de ejemplares en la década de los treinta del pasado siglo. Sin embargo, una mayor protección y concienciación consiguió que la población se recuperase. Se pretende conseguir una población autosostenida para el aprovechamiento cinegético mediante recechos. En marzo del 2.008, se ha iniciado la repoblación de rebecos en las sierras de Caranga, Sobia, Tene y el Aramo. En éstas zonas con abundantes calizas con pendientes superiores en muchos casos a los 45º, con bosques de hayedos, avellanos, acebedas y pastos que garantizan sustento y cobijo a éstos preciosos animales, símbolo de los Picos de Europa. Los rebecos del Aramo fueron extinguidos en el siglo XIX por el hombre, debido a la hambruna que padeció por aquella época. Ahora se han capturado rebecos en la zona de Somiedo para repoblar la Sierra del Aramo y se pretende llegar al medio centenar en el próximo año.
El rebeco es la especie más característica del parque nacional de los
Picos de Europa. La población de rebecos en el parque se ha mantenido
por encima de los 5.000 ejemplares desde hace decenios. Su densidad en
el área protegida se sitúa en torno a los 8 o 10 rebecos por kilómetro
cuadrado, aunque para este cálculo sólo se tienen en cuenta las 45.000
hectáreas -de las 66.000 que suma el parque- en las que se distribuye
el rebeco, tal como explicaba hace unos años el biólogo del espacio
protegido Borja Palacios, en su trabajo «El rebeco en el parque
nacional de los Picos de Europa».
En el año 2.012, el Gobierno de Castilla y León decidió mantener la actividad cinegética en el parque, al menos, hasta 2017.
La sarna del rebeco afecta ya al 62 por ciento de la superficie del parque nacional (7 febrero 2.012). La sarna sarcóptica afecta ya a 40.029 hectáreas en el parque nacional de los Picos de Europa,
lo que supone el 62 por ciento de la superficie total del espacio
protegido, la superficie afectada por la sarna sarcóptica, con
especial incidencia en la población de rebeco, se ha
incrementado notablemente desde diciembre de 2010. Anteriormente, entre
el segundo trimestre de 2007 y finales de 2010, apenas se habían
registrado variaciones: la superficie afectada por esta enfermedad se
situaba en torno al 55 por ciento.
Durante el año 2011, los empleados del parque nacional
localizaron en el interior del espacio protegido nueve rebecos
afectados por la sarna sarcóptica, cuatro de ellos muertos. Esto
significa que desde la aparición de la enfermedad en los Picos
de Europa, en el año 2000 se han localizado en el parque
nacional 306 rebecos afectados por esta variedad de la sarna, de los
cuales 52 estaban muertos.
Los municipios donde han sido localizados ejemplares enfermos
desde que hace doce años apareció el proceso parasitario
en la zona protegida son: Oseja de Sajambre y Posada de Valdeón,
en León; Amieva, Cangas de Onís, Onís y Cabrales,
en Asturias, y Camaleño, en Cantabria. Así las cosas, en
la zona asturiana sólo queda un municipio adscrito al parque
libre de la enfermedad, Peñamellera Baja, mientras que en la
cántabra no se han registrado casos de sarna en Tresviso ni
Cillorigo de Liébana, lo que significa que sólo la zona más oriental del parque nacional permanece libre de sarna.
Entre los meses de febrero y abril del año pasado, los empleados
del parque nacional localizaron en el interior del espacio protegido
cinco rebecos afectados por la sarna sarcóptica, dos de los
cuales estaban muertos. Los ejemplares identificados, según los
informes internos del parque, eran dos machos adultos y uno joven, una
hembra adulta y un individuo indeterminado. En una segunda
actuación, entre los meses de mayo y septiembre del año
pasado, la guardería del parque nacional localizó otros
cuatro rebecos afectados por la sarna, dos de los cuales estaban
muertos. Esta vez, los ejemplares identificados fueron una hembra
adulta, un macho y una hembra jóvenes y un individuo
indeterminado adulto. En el año 2010 se localizaron 15
ejemplares afectados por esta enfermedad, 14 de ellos muertos, en los
concejos de Amieva, Cabrales, Onís, Cangas de Onís,
Sajambre, Valdeón y Camaleño. La guardería
había localizado asimismo ese año en Posada de
Valdeón una hembra de corzo con lesiones compatibles con esta
enfermedad, que también puede afectar al ganado doméstico.
Durante el año 2011, se censaron 4.073 rebecos. Son unos
1.000 ejemplares menos que los censados diez años atrás,
aunque entonces se incluía también el macizo occidental (la montaña de Covadonga),
que es, precisamente, el sector con mayor densidad de población
de esta especie, debido, principalmente, a la nula incidencia de la
caza, prohibida hace decenios.
La única posibilidad de poner fin a esta actividad antes
de ese año sería que las autoridades de los dos
municipios leoneses del parque, Posada de Valdeón y Oseja de
Sajambre, alcanzaran un acuerdo compensatorio con el organismo
autónomo Parques Nacionales. Un acuerdo de este tipo parece
improbable, sobre todo porque Parques Nacionales ya ha cedido el poder
en el parque a las comunidades autónomas. Así, el
próximo 18 de marzo, en el salón de actos del
Ayuntamiento de Riaño, tal como avanzó este
periódico, se subastarán las piezas de caza -entre ellas
varios rebecos- correspondientes al cupo de propietarios de varios
ayuntamientos, entre ellos los de Oseja de Sajambre y Posada de
Valdeón, incluidos en la reserva regional de caza de
Riaño. A esta subasta suelen acudir cazadores del oriente de
Asturias.
El rebeco se asienta en el Aramo y
en dos años habrá un centenar (3 abril 2011).
Los miles de montañeros que se citan cotidianamente con los montes de Aramo
comparten desde hace algo más de dos años dominio con una especie que no
habitaba este macizo desde finales del siglo XIX. El plan de recuperación del
rebeco que está abordando la asociación de cazadores de Morcín, con el respaldo
del Consorcio de la Montaña Central, está superando todas las expectativas y, en
este momento, se estima que ya hay más de medio centenar de ejemplares en esta
zona montañosa del centro de la Cordillera. Los responsables de esta iniciativa
trabajan con ilusión y prevén que, en un plazo de aproximadamente dos años, la
nueva comunidad alcance el centenar. Será entonces cuando se permita comenzar a
cazar estos animales, que hasta entonces estarán protegidos y su presencia en el
Aramo se limitará a ser un atractivo a nivel turístico. Los rebecos que ya han
colonizado el Aramo han sido traídos desde los montes del parque natural de
Somiedo. Desde que se iniciase el primer plan de repoblación en 2007, se han
soltado ya 51 animales, constatando los técnicos un gran éxito, ya que la
población ha crecido y se ha establecido.

En la segunda fase , que ya está en marcha, está previsto liberar otros 31 ejemplares, y habrá una tercera con el objetivo de alcanzar el centenar de rebecos. «Alcanzar esa cifra es un objetivo que se puede lograr en dos años, según reconocen los propios cazadores», señaló el alcalde de Morcín, Jesús Álvarez Barbao, responsable también del grupo de desarrollo local de la Montaña Central. Un estudio de la Consejería destaca que estas zonas reúnen condiciones óptimas para albergar una gran población de rebeco, no en vano son 118 hectáreas las que tienen a su disposición.
Las grandes pendientes, superiores al 40
por ciento en esas zonas de caliza, la vegetación y las zonas de hayedos,
avellanos y acebos cercanas, proporcionan sustento y cobijo a estos animales
durante el invierno. Esas áreas podrían soportar hasta doce animales por
kilómetro cuadrado, según los expertos. El plan de repoblación que se está
llevando a cabo en el Aramo también conlleva hacer un estrecho seguimiento a los
rebecos. Todos los ejemplares que se han soltado tienen distintivos de colores
que permiten su identificación desde largas distancias. Además, a uno de cada
cuatro animales se les implanta un microchip con GPS para facilitar el
seguimiento. «De esta forma podemos conocer los hábitos de conducta de los
grupos», señalaron los técnicos encargados del programa. El regreso de los
rebecos a la sierra del Aramo está sorteando con agilidad todos los obstáculos
que en un principio se podrían haber previsto. Esta iniciativa amenazó en un
primer momento con remover unas aguas propensas a convertirse en un cenagal,
campo abonado para los enfrentamientos ganaderos. Sin embargo, el alcalde de
Morcín señaló a este diario que la medida, en términos generales, ha tenido una
inmejorable acogida: «Pese a que había cierta preocupación con la convivencia
con el ganado, todo el mundo parece estar satisfecho, sin quejas». A la espera
de que se produzcan nuevas sueltas, la comunidad de rebecos en el Aramo ya ha
empezado también a crecer sin ayudas externas. Hace más de un año que se detectó
la presencia de crías en la sierra de Caranga.

Fue especialmente abundante durante la prehistoria, como lo atestiguan las pinturas rupestres, y llegó a desaparecer a principios del siglo XX. En los años 1.953-55, se realizó una suelta de 40 ejemplares en La Muriosa y Llaimo y se extendieron rápidamente por Piloña y Nava, Sobrescobio, montes de Muniacos y Semeldón. En 1.970 se comenzaron las sueltas en el Parque Natural de Somiedo, extendiéndose por toda el área sur de la provincia. Es un mamífero corpulento tanto por su porte como por el desarrollo de la cuerna. El pelaje en verano es marrón rojizo y más grisáceo en invierno. Los cuernos del macho suelen tener de 8-10 puntas y 1 metro de longitud. Vive en los bosques situados en las laderas montañosas, saliendo al descubierto en las lomas elevadas al menor asomo de peligro. Es muy activo de noche y se alimenta de toda clase de materia vegetal, los machos forman pequeños grupos independientes. El celo dura desde mediados de septiembre hasta octubre. Los machos berrean continuamente desde el crepúsculo, toda la noche y a veces bien entrada la mañana. La gestación duras 40 semanas y suelen alumbrar un solo cervato entre finales de mayo y primeros días de julio y rara vez 2 crías.
La berrea en el
Parque Natural de REDES (Reserva de la Biosfera) en otoño. Habrá un espectáculo tan atrayente en
esta época otoñal como la berrea? Acercarse a los montes de
Redes en los luminosos
paisajes de un atardecer otoñal y escuchar los bramidos de los
venados es una auténtica terapia para los sentidos, y en
especial, un reconfortante estímulo para el cuerpo y el
espíritu. Es la estación del celo. Y estos animales monteses,
los machos, lanzan sorprendentes bramidos como una especie de
reclamo entre sus congéneres, todo un desafío para alcanzar, o
mejor pelear, el dominio de las hembras y así mantener el
porvenir de la especie. Y el otoño, esa estación atractiva como
pocas, donde el bosque se transforma en una orgía de colores y
el viento arrulla por doquier, es la fecha ideal para «ver» a
través de nuestra capacidad auditiva esos imponentes sonidos de
los venados. Uno de los lugares idóneos para disfrutar de esos
montañeses sonidos es la mayá de la Cabeza l’arcu, en los
montes de Caleao. Allí, con fondo de bosques caducifolios,
entorno ideal para el refugio de los ciervos, la sonada, ya al
crepúsculo o amanecida, representa una audición mágica de la
madre naturaleza en boca de venados encelados. En ocasiones, y si
el visitante va acompañado de guardas como Felipe, Constante o
Serrano, y también con algo de fortuna, la posibilidad de
observar a estos grandes herbívoros en plena contienda
resultaría todo un premio y un espectáculo único, difícil de
describir. La escucha de
la berrea de los venados puede
significar una actividad turística más dentro de las que se
están llevando a cabo en el entorno de Redes. Tras un recorrido por los serpenteantes y
altivos caminos de esta Reserva de la Biosfera, se alcanza
cualquier mayá de las muchas existentes y, con paciencia, se
espera a que comience el atronador eco de los bramidos. La
sinfonía animal se expande por todo el territorio. En ocasiones
también se puede escuchar el choque de las arboladas cuernas de
los venados en su lucha por conseguir a la hembra. La jornada
concluye con una agradable cena en la cabaña del guía José
Manuel Prado, donde no falta una reconfortante sopa de ajo entre
charlas amistosas y ambiente distendido.
Sobrescobio pide a Medio Ambiente batidas para reducir el exceso de venados (12-5-01). El alcalde de Sobrescobio, exige que se tomen medidas contra la superpoblación de venados que existe actualmente en el concejo. El regidor coyán afirmó que en Sobrescobio «hay más de 1.000 venados, algo que está afectando a los ciudadanos y en especial a los ganaderos. Se comen todos los pastos, acaban con los cierres de las fincas y destrozan propiedades». Lo que está claro es que no se puede dejar que nos invadan». Y añadió el regidor coyán: «Si no quieren ampliar el cupo tendrán que aumentar el precio de la tasación de daños».
EL CORZO ( Capreolus capreolus).
Vulgarmente llamado CURCIU , es el mas pequeño de todos los cérvidos que viven en Asturias, pesan entre 15- 30 kg. y con frecuencia oscilan alrededor de los 20 kg., es esbelto y ágil de movimientos, el pelaje es gris pardo por el cuerpo, excepto una mancha negra que va del hocico a la comisura de la boca, la cabeza del macho se corona con una cuerna corta, que pierde y regenera cada año en los meses de noviembre o diciembre y que consta de tres candiles y casi blanco en la garganta por el invierno. En el verano todo él muestra un tono amarillo rojizo. Tiene el hocico menudo con mancha negra en la parte superior, los ojos son grandes y oscuros, las orejas también. La cola es muy pequeña, casi ni existe, y cuando está en peligro la despliega. Las patas posteriores son mas largas que las anteriores. Los corzos jóvenes apuntan los cuernos a los 5 meses de edad y los pierden en noviembre, a los dos meses se les forman de nuevo. Suele caminar a saltos. El celo comienza en agosto y los machos luchan poco entre sí. En mayo o junio nacen dos crías que casi siempre suelen ser macho y hembra. El corzo es esencialmente monógamo. En Asturias la caza al rececho suele ser en junio y julio. Se alimenta de hierbas y frutos y en invierno comen también brotes de árboles y arbustos.
El crecimiento de la población de corzos en Asturias
(15
agosto 2.008). En los últimos diez años ha ocasionado un incremento
de los accidentes de tráfico por atropello de animales. La Coordinadora para el
Estudio de las Especies (Cepesma) recogió el pasado mes de junio 16 ejemplares
de corzo atropellados y heridos en las carreteras asturianas. Una cifra
récord
que se explica, tal y como indicó ayer Luís Laria, presidente de Cepesma, por el
escaso interés cinegético que despiertan los corzos en los últimos años y por el
aumento del número de carreteras en toda Asturias, que dificultan el tránsito de
los animales. A ello se une, además, una progresiva socialización de los corzos,
que no dudan en acercarse a las zonas habitadas, incluso a las ciudades. Hace
pocos meses se avistó un ejemplar en el centro de Cangas del Narcea que, para
pasmo de los vecinos, se paseaba mirando los escaparates de la villa. Cepesma
liberó este año a cuatro corzos que se introdujeron en el patio de un colegio en
Avilés, y hace poco se repitió la escena en un lugar muy poco habitual: en los
patios de la cárcel de Villabona.
EL GAMO (Dama dama).
Ha sido introducido en Asturias como especie cinegética entre los años 1.955 y 1.959, arraigando en la Cordillera de El Sueve y en las proximidades de Navia y Luarca. El pelaje es variable, en verano es castaño rojizo por encima con manchas blancas y las partes ventrales amarillentas. En el invierno todo él es gris casi sin manchas. La cola es marrón oscura por encima y blanca por debajo. Son de costumbres nocturnas y pasan la mayor parte del día echados en el suelo, en lugares arbolados y entre matorrales. Viven en grupos numerosos, juntándose por separados los machos y las hembras con sus crías. Un macho suele pesar entre 60-85 Kgr y la hembra de 30-50 Kg. Lo mismo el macho que la hembra, ladran, el celo se produce a finales del verano, dispersándose los machos en busca de las hembras. En mayo y mas generalmente en junio las hembras paren una cría y excepcionalmente 2 de pelaje amarillo con lunares blancos en los dorsos y los flancos.
Los magníficos de BERBES 27.08.05. Un grupo de 7 gamos vive desde la pasada primavera en el campo municipal de golf de la rasa de Berbes (Ribadesella). Los golfistas comparten el espacio y se pueden acercar hasta unos 10 m. sin que se molesten.
EL JABALÍ (Sus scrofa).
Tiene
el cuerpo muy compacto, patas cortas y fuertes, la cabeza grande
con hocico poderoso y con caniles que crecen hacia afuera, pelaje
pardo negruzco
con largas cerdas. Pueden superar los 100 Kg. de
peso. Viven en bosques de montaña y tienen costumbres nocturnas
pueden caminar de 25 a 50 Km. de noche. Los jabatos (crías) se
llaman rayones por las rayas color pardo oscuro que les recorren
longitudinalmente.
De Deva a la playa de San Lorenzo de Gijón, por el río Piles (30.11.04). Dos jabalíes visitaron en la madrugada del pasado domingo día 28.11.04, la playa de San Lorenzo de Gijón y perecieron ahogados en el mar, volviendo a tierra, uno el puerto de El Musel y el otro en la playa de la Ñora. Con humor, algunos vecinos de la zona rural, indican, que los jabalíes quisieron sumarse a las protestas de los vecinos de la zona rural (PGOU del Ayto de Gijón), ya que a éstos animales, al igual que los citados vecinos, se les va a echar de su casa.
El Principado plantea batidas de jabalíes para evitar invasiones en la Autovía Minera (12.02.04). El Principado ha declarado la guerra a los jabalíes. El consejero de Infraestructuras, aseguró ayer que su departamento estudia adoptar un paquete de medidas para evitar la invasión de la calzada de la Autovía Minera por animales salvajes. Estas invasiones ya han provocado varias colisiones múltiples en el trazado de la vía. Entre las actuaciones que baraja el Gobierno regional figuran la organización de batidas, la instalación de reflectores para ahuyentar a los jabalíes y la colocación de trampas-jaula.
La Dirección General de Recursos Naturales y Protección Ambiental del Principado estudia la colocación de jaulas trampa para controlar la población de jabalíes en el municipio de Pravia (11.01.04). Las vegas del Nalón y del Bajo Narcea cuentan con una "enorme población de jabalíes", "que ocasionan muchos destrozos" a agricultores de núcleos como Peñaullán, Santianes y Los Cabos. Además, en alguna ocasión, estos animales provocaron accidentes de tráfico. El Principado prorrogó hace días la autorización a la Guardería de la Consejería de Medio Ambiente para el control del jabalí en el Refugio de Caza del Bajo Narcea- Nalón durante este año. En el 2003, con la aplicación de la mencionada autorización, fueron abatidos 18 jabalíes en esta zona de Pravia. A estas labores, hay que añadir las efectuadas por los cazadores de los cotos colindantes desde que se inició la temporada de caza.
Genestoso (Cangas del Narcea) exige medidas de control del jabalí, ante los daños en prados y cultivos , 04/01/2002. Varios vecinos de Genestoso, en Cangas del Narcea, se han quejado de la proliferación de jabalíes y de los daños que causan en sembrados y praderías. A su juicio, es necesario mantener un número de ejemplares de jabalí suficiente para conservar a la especie, pero dentro de unos parámetros aceptables, lo que redundaría en beneficio del propio jabalí y de los campesinos.
LA OVEYA XALDA.
Esta raza ovina
asturiana, es citada en documentos romanos que hacían referencia
a la lana negra "Asturicensis", con la que se
confeccionaban los "sagus" o túnica los astures.
Es pequeña, bien proporcionada, ágiles, vivaces y andarinas, la lana presenta hebras de longitud variable y la frente suele tener mucha lana. El color puede ser negra o prácticamente toda blanca, ojos grandes y vivaces, cuello corto aunque más en los carneros, que presentan buena cornamenta; el tronco es alargado y recto en las hembras y con una pequeña joroba en los machos; patas pequeñas con unas pequeñas y fuertes cornamenta de los machos y color negro, se incluye en el tronco celta "Ovis aries celticus" al que pertenecen también la Ouessant de la Bretaña, la Black Wales en Gales la Morite de Escocia y otras del Arco Atlántico. En Asturias, en el año 1.982, no llegaban al millar de ejemplares, con unas 800 hembras y 70 carneros en 68 ganaderías. La Asociación de Criadores de Oveja XAlda (ACOXA, info@xalda.com teléfono 637805552) se creó en 1.992, es la artífice de la conservación de dicha raza autónoma.
Se denomina vecera al rebaño de ganado ovino y/o caprino. Cuando había grandes nevadas la vecera no salía y se alimentaba con fuechaos. El pastoreo en pequeños pueblos se realizaba un día por cada seis ovejas o un día por cada cuatro ovejas. No se admitía a gente que no cumpliese con ésta obligación. El mayor peligro era la niebla, pues las ovejas se perdían y el lobo daba buena cuenta de ellas, En Salcedo (Grao), para conjurar la nieblina, rezaban éste dicho:
| "Escampla nublina escampla, que ta´l llobu tres la campa |
| cumiendu la uvea prieta ya mirandu pa la blanca |
| que nin ya tuya nin mía, senón de la Virxe María" |
LA CABRA BERMEYA
Los rasgos que caracterizan a esta raza autóctona son su
«rusticidad, adaptación al terreno abrupto, dureza y resistencia», debido a que
viven principalmente en el monte. Además, el color de la capa es rojizo y sus
orejas y ubres son pequeñas. Otro aspecto fundamental es «el perfil subcóncavo o
cóncavo de la cabeza». Onís se convirte en el referente de la cabra bermeya,
gracias a la celebración desde el año 2.000 del concurso de esta raza. Tomasa
Arce se comprometió a atender, en la medida de lo posible, los problemas de
estos ganaderos para preservar una raza en peligro de extinción. El presidente
de la
Asociación Cabra Bermeya (ACRIBER, que
funciona desde el año 1998), Víctor Manuel Guerra, indicó que
actualmente hay censados en Asturias 2.273 animales, de 59
ganaderos. Se necesita alcanzar las 8.000 reproductoras para que
la especie no esté en peligro. Esta cifra es casi cuatro veces
superior a las 1.900 reproductoras actuales, ya que el resto son
de recría. Aunque el mayor número de ganaderías se concentran
en el Oriente
de Asturias, sólo las
cinco del Occidente «acumulan aproximadamente la mitad del
censo», afirma Guerra. En Onís estuvieron presentes 10
ganaderos de diferentes partes de la región, con unos 160
ejemplares. Guerra afirmó que «se va mejorando la calidad
porque la gente es consciente de que invertir en genética es la
solución». Al tratarse de una cabra de protección especial los
criadores reciben una ayuda del Principado de 20 euros por
animal. No obstante, los ganaderos no lo consideran suficiente y
señalan como uno de sus principales problemas la falta de apoyo
institucional. A esta situación se unen los ataques de los lobos
y la falta de relevo generacional, indica Manuel López, cabrero
de Pola de Allande desde hace 40 años. Dice que «si hubiera
ganado como antes, no habría matorral y se evitarían los
incendios». Estas cabras desarrollan una importante labor de
desbroce en los montes.
NOTICIAS
La berrea, un gran espectáculo en los bosques de Asturias (18 septiembre 2.010). A partir de la primera quincena de septiembre los espacios naturales son un enclave privilegiado para asistir a un ritual que se repite desde hace siglos: la berrea. En la época de celo, los venados pueden llegar a perder hasta la quinta parte de su peso debido a que se dedican única y exclusivamente a la actividad sexual. En ocasiones se pueden escuchar el sonido de las cornamentas de los venados luchando por la hembra. En estas fechas se comienza, en los bosques de Ponga, a escuchar la berrea de los venados en Asturias. Es posible escuchar la berrea directamente desde el vehículo mientras se disfruta del amanecer asturiano, los establecimientos hosteleros promocionan esta actividad ofertando packs y descuentos durante este fin de semana y el siguiente, las fechas más propicias para disfrutar de este espectáculo natural. Las salidas a las áreas de berrea se efectuarán a primera hora de la mañana o a primera hora de la tarde, dos de los mejores momentos en los que se puede disfrutar del celo del venado, que, junto a los berridos, incluye también combates entre los machos hasta dar con el más fuerte de la manada. Los berridos pronto serán sustituidos por el ruido, más violento, del entrechocar de las astas. Las cuernas golpean y se enredan entre sí, sin llegar a herirse ningún contrario. Tan sólo se limitan a mostrar su fuerza al contrincante, aunque, en ocasiones, acaban exhaustos, y en algunas ocasiones, enganchados y mueren por no poder separarse. Los machos no sólo braman y pelean en los claveros, también escarban y orinan sobre la tierra, formando un barrillo en el que se revuelcan para delimitar su territorio. Tras varios días de luchas, los machos ganadores cubren a las hembras de sus harenes.
Población de rebecos (2 mayo 2.009). Una veintena de científicos cerraban una investigación sobre la última especie asturiana que ha sobrevivido a una pandemia: el rebeco cantábrico. El trabajo recoge el primer censo de rebecos que abarca toda la cordillera Cantábrica. Son en total unos 17.700 ejemplares, y alrededor de 12.000 de ellos están dentro de Asturias. «Es un máximo histórico». A la cifra se ha llegado porque durante los años duros, entre 1997 y 2001, «los débiles fueron cayendo al mismo ritmo al que los fuertes se reproducían». «La sarna que estuvo a punto de acabar con los rebecos sigue presente hoy en los montes asturianos, no se ha ido, pero la diferencia es que a su devastación sólo sobrevivieron los ejemplares más fuertes, los que fueron capaces de desarrollar una resistencia que luego han ido trasladando a sus hijos». «Hay poblaciones que ahora están creciendo a ritmos de un 8% cada año»,. La sarna ha perdido su fatal protagonismo y se ha convertido una amenaza más, como el lobo, el cazador, o el resto de enfermedades. Ese cóctel de morbilidad acaba llevándose por delante todos los años a dos de cada diez rebecos. Antes que en Aller, la sarna apareció en el siglo XIX en los rebecos de los Alpes. Allí liquidó al 70% de los ejemplares en los primeros años, hasta que los animales desarrollaron defensas y aprendieron a convivir con el ácaro. Pero la enfermedad también toma nota, evoluciona, se hace fuerte. Cada quince o veinte años, los rebecos de Europa central sufren una especie de holocausto cíclico.
El Principado repoblará con 60 rebecos las sierras de Quirós, Teverga y Proaza (3 noviembre 07). El rebeco, el rey de las calizas, volverá a conquistar las sierras limítrofes entre Quirós, Teverga y Proaza. Un programa de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural introducirá estos animales en la zona para que la repueblen. Serán unos sesenta ejemplares en esta campaña. Hasta ahora ya fueron soltados diez rebecos en los límites entre Proaza y Quirós. Los rebecos han sido trasladados desde Somiedo, donde la población sobrepasa ya los tres mil ejemplares. Miembros de la Consejería de Medio Ambiente con la asistencia de veterinarios han comenzado a apresar con redes verticales en distintas zonas del parque natural a los primeros ejemplares. Así se hará hasta mediados de este mes, ya que luego entran en celo. La idea es reanudar la actividad entre enero y abril. A los animales se les hacen análisis de sangre y excrementos para evitar la introducción de ejemplares enfermos, asimismo se les marca con crotales y collares de colores para facilitar su seguimiento. El rebeco es una especie sin detractores y con buena reputación, pues apenas afecta a la agricultura y a la ganadería. El rebeco es una especie representativa de los ecosistemas de alta montaña. Su recuperación aumentaría la biodiversidad en el área central de la región. A largo plazo, además, permitiría también el aprovechamiento cinegético. En las sierras de Caranga, Sobia, Tene o el Aramo su población desapareció en el siglo XIX según el Indurot. Un estudio de la Consejería destaca que estas zonas reúnen condiciones óptimas para albergar una gran población de rebeco; no en vano son 118 hectáreas. Las grandes pendientes superiores al 40 por ciento en esas zonas de caliza, la vegetación y las zonas de hayedos, avellanos y acebedas cercanas proporcionarían el sustento y el cobijo a estos animales durante el invierno. Esas zonas podrían soportar hasta doce animales por kilómetro cuadrado.
La caza se intensifica para controlar a los venados y jabalíes. 27.03.05. El VENADO, presenta una superpoblación en el parque Natural de Redes, siendo autorizadas 332 cacerías para éste año. El Jabalí abunda en las Cuencas Mineras y se han autorizado 274 cacerías en la modalidad de batida.
PARQUE NACIONAL DE LOS PICOS DE EUROPA (1-12-2.001) JABALÍ.- Hay superpoblación. En el Monte Corona se controlaron 90 ejemplares frente a los 40 avistados en 1.997.
La sidra, elaboración, escanciado...
Todas las rutas de ésta página WEB.
Camino a Santiago por Asturias, resumen.
Camino a Santiago por Asturias, resumen.
Últimas novedades colgadas en ésta página WEB
Resúmenes de las etapas del Camino a Santiago por Asturias.
