La tutela de la Iglesia y la primera bandera de Asturias.
Las sedes episcopales, eran el eje de la organización territorial del Reino.
Todos los
reyes de Asturias son conscientes que en la defensa de la Cruz reside la
auténtica fuerza de la corona y todos se preocupan por construir (arte
prerrománico Patrimonio de la Humanidad), restaurar iglesias, donar joyas,
esculturas, y monasterios en los terrenos repoblados, estando firmemente
comprometidos con la Iglesia. El hallazgo del sepulcro de
Santiago y la leyenda de la batalla del Clavijo, dan lugar a un gran
sentimiento religioso que prende en el reino de Asturias. 
Asturias adopta como estandarte la Cruz y la religión marca la diferencia entre la España mora del 711 y la cristiana que resiste la invasión.
Solo 15 años después de la batalla de Covadonga, el rey Favila (que fue matado por un oso y por eso dicen con sarcasmo, que este oso fue el primer republicano de España) en el año 737 saca recursos de su pobreza para edificar el templo de la Santa Cruz en Cangas de Onís, cristianizando así un dólmen pagano. Tres años después en Covadonga se edifica un monasterio. Lo opuesto a la fe cristiana es algo extraño, invasor, peligroso, ante lo que solo cabe el rechazo.
Cuando en la época de Alfonso II el Casto, surge la polémica del adopcionismo defendido por el obispo Elipando de Toledo frente al Beato de Liébana, la Iglesia asturiana rompe definitivamente con Toledo y se convierte en eje de la vida del Reino, no solo en lo religioso y lo cultural, sino también en lo político, siendo protagonista en las labores de repoblación en los terrenos reconquistados.
Alfonso III en la segunda tregua con Muhammad y en el año 883 envía a Córdoba al obispo Dulcidio para rescatar los mártires cordobeses Eulogio y Leocricio asesinados en el 859, sus restos fueron depositados en la iglesia de San Salvador (donde se construiría la Catedral de Oviedo), donde estaba la Cruz de la Victoria, la Cruz de los Ángeles, la Caja de la ágatas, etc., haciendo a Oviedo el centro de la cristiandad española, de ahí el dicho.
Quien va a Santiago
Y no a San Salvador,
Sirve al criado
Y deja al Señor
Fortifica Oviedo y Santiago para defenderla de las incursiones vikingas y el 6 de mayo de 899, inaugura en Santiago un gran templo para aquella época de 24 m x 14 m. entorno al sepulcro del apóstol Santiago al que asiste la corte en pleno. Este templo fue derruido pero los restos arqueológicos indican que tenía arte ramiriense, mozárabe, romano, etc
En la exposición del invierno del año 2.000 en la Real Colegiata de San Isidoro de León, titulada "MARAVILLAS DE LA ESPAÑA MEDIEVAL. TESORO SAGRADO Y MONARQUÍA", da una idea de la FUERTE vinculación que había entre la monarquía y la iglesia, las joyas ahí expuestas eran en su mayoría donaciones de los reyes y eran impresionantes los cálices de oro y plata, las custodias con auténticas filigranas, pinturas, los célebres tumbos libros iluminados con los que la iglesia testimonia su gratitud por la munificencia regia, tesoros como La Cámara Santa de los reyes asturianos, etc..
"Desde que el rey era ungido, se convertía en el paladín de Dios en la tierra,
sus enemigos eran también los enemigos de Dios".
El historiador Jiménez de Rada , arzobispo de Toledo en el siglo XIII, interpretaba así las actuaciones de Pelayo y el futuro Alfonso I:
.......Si los monarcas asturianos heredaron el lábaro de los visigodos, en el que constaba el lema "Con éste signo vencerás a tu enemigo", durante la Reconquista los reyes hispanos siguieron utilizando el mismo emblema: "(el rey) ordenó que la enseña de la Cruz precediera su bandera y que fuera colocada en la torre más alta de la mezquita, para que delante de todos pudiera ondear junto a su bandera..........preparando todo lo que era necesario para que de mezquita se hiciera iglesia, expulsaron la superstición o herejía musulmana" (Crónica latina de los reyes de Castilla). Los monarcas asturianos trajeron reliquias de Tierra Santa como el Santo Sudario, crearon/desarrollaron las iglesias prerrománicas y obras civiles que son hoy son reconocidas como Patrimonio de la Humanidad y promocionaron la realización de obras de arte como La Cruz de La Victoria, La Cruz de los Ángeles, el Arca de las Ágatas, etc...
La Primera Bandera de Asturias.
Como una prolongación del estudio cromático sobre los revestimientos de Santa María del Naranco, el arqueólogo Elías Carrocera apunta la que sería, en origen, la primera bandera de Asturias. «Los dos colores dominantes el amarillo oro y y el rojo o gules son los colores eclesiásticos por excelencia y los de la oriflama carolingia. Ramiro fue un gran ideólogo, que trasladó aquí el uso del oro y el gules, junto con la cruz como símbolos del poder real, siguiendo el modelo de Constantino. Todo está relacionado con el agustinismo político: un solo reino en el Cielo y un solo jefe en la Tierra. Estos indicios nos llevan a pensar que los colores de aquella enseña eran el rojo y el oro, con una fuerza simbólica muy arraigada y bien definida». La bandera que ahora se atribuye a Ramiro I, la que supuestamente habría ondeado en la batalla de Clavijo, constituye, a juicio de Elías Carrocera, «una mera interpretación vexilológica, sin fundamento arqueológico alguno».

