El Privilegio (Teverga): Hayedo de Montegrande y cascada del Xiblu

Parque Natural Las Ubiñas-La Mesa

La ruta se ubica en el territorio del Privilegio, un enclave tevergano, sito en la zona meridional de Asturias Central, que abarca las tres últimas aldeas camino del puerto de Ventana (cota 1.587 m.): Páramo (cota 830 m.), Villa de Sub (cota 1.030 m.) y La Focella (cota 1.060 m.), independientes del concejo de Teverga desde el año 1.033 hasta el año 1.827, debido a un documento emitido por el rey Bermudo III, el Noble (1.017-1.037) el 19 de septiembre de 1.033, en que declara a éste territorio libre de impuestos. Su historia se amplia en el apartado “Reino de Asturias”.

 

La pista maderera de acceso al arroyo/barranco de la Verde está catalogada como “ruta didáctica”,  lateralmente tiene  500 m de senda de madera apta para minusválidos / silla de ruedas, los paneles explicativos son escasos y se refieren a los distintos árboles con que nos topamos.

 

FECHA DE REALIZACIÓN y METEREOLOGÍA: Viernes 20 de septiembre del 2.010, despejado con algunas nubes.

 

HORARIO ESTIMADO EN LA RUTA: El tiempo empleado sin contar las paradas es de horas 2:15 a 2:30 horas.

 

DESNIVEL: Se inicia a la cota 1.170 m. Y el desnivel hasta el barranco de la Verde es de unos 30 m. Hasta la base de la cascada de El Xiblu se estima en unos 100 m.

 

MAPA DE CURVAS DE NIVEL: Corresponde a la Hoja a escala 1:50.000 Nº 77 La Plaza del Mapa Topográfico Nacional de España. A escala 1:25.000 la senda está localizada en la Hoja Nº 77-I La Plaza y Nº 77-III Torrestío.

 

PLANO DEL RECORRIDO (pinchar aquí). Se recomienda adquirir los planos topográficos, en la librería o en el Centro Nacional de Información Geográfica (CNIG)  www.cnig.es , se puede contactar en:

 Consulta@cnig.es .

 

 

ACCESO: Partimos de Gijón (Km. 0) por la autopista A-66, pasado Oviedo (Km. 30) se circunvala por el sur tomando la A-63 que nos acerca mediante una  salida a Trubia (Km. 42), y se continua por la carretera AS-228 por Proaza (Km. 57), Caranca de Abajo (Km. 62), La Plaza de Teverga (Km. 72), San Salvador de Alesga (Km. 76), Cueva Huerta (Km. 79), Páramo ( 81 Km.), Braña La Puerca (Km. 82). Pasado el mojón del Km. 42 hay una curva pronunciada y a unos 400 m. A mano derecha / al oeste, esta señalada la senda a la cascada El Xiblu, donde hay un pequeño aparcamiento, desde donde se inicia la senda.

Hay otra posibilidad de llegar a la cascada y es ir con el vehículo hasta Páramo (Km. 81, cota 830 m) y desviarse hacia el oeste (a la derecha) por una pista estrecha y asfaltada hasta La Focella (Km. 84), desde el texu de la iglesia de Nuestra Señora del Pando parte un camino hacia el sur que conduce a la cascada. Se recomienda la ruta descrita más abajo...

 

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA: Una vez dejado el vehículo en el aparcamiento sito al inicio de la amplia pista maderera de unos 5 m de ancha, que lateralmente tiene unos 500 m de senda de madera adaptada para que pueda ser transitada por  personas con minusvalía, se camina sin dificultad por la ladera del bosque de Montegrande / Monte Grande, de este hacia el oeste, con  pequeños abombamientos en su trazado, dando vista entre las hayas y al norte a las calizas de Estrechura, y los pueblos de Páramo y Villa de Sub. Se pasea entre hayas que constituyen túneles vegetales, salpicados por robles, serval de los cazadores, acebo, espinera, etc. Debido a la humedad con frecuencia los árboles y piedras están recubiertas de musgo y son frecuentes las hayas abatidas al tener poco suelo para desarrollarse y poder sujetarse, lo cual provoca que se abaten por el peso de la nieve, viento u otros motivos. En una hora se llega al barranco del río La Verde o Fundi, donde acaba la pista y comienza el bosque de Monte Braniecha,  se pasa por  un puente de madera, desde donde iniciamos a unos 20 m a la izquierda, según la dirección del norte hacia el sur, la fuerte subida del valle de Carbacedo (se recomienda botas y bastones de monte), por la margen izquierda y paralelos al curso del arroyo y en unos 15 minutos podemos contemplar la base del conjunto de cascadas desarrolladas a lo largo de unos 100 m. sobre cuarcitas que dan un relieve muy verticalizado por donde se desploma el agua formando colas de caballo...

Si pasado el puente sobre el río La Verde continuamos recto, dejando el camino que sube al barranco, nos lleva en unos 700 m a la Braña Fociecha (cota 1.030 m.), de allí parte a la izquierda y hacia el sur un camino que a través del Monte Braniecha nos lleva a la cascada del Xiblu y a la Braña Navariegas (cota 1.560 m.)...

 

Otras sendas cercanas, descritas en ésta página Web:

En el entorno se ubican las sendas de:

 

Los apartados que siguen están ampliados en la descripción de estas sendas, por lo que no se abundará en el tema....

 

PUNTOS DE INTERÉS TURÍSTICO: Los paisajes desde el Puerto de Ventana (cota 1.587 m.) sobre el macizo de Las Ubiñas y si se escala el Ferreirúa (1.976 m.) a unos 3 km. al oeste del Puerto Ventana desde donde  la vista es espectacular, puerto de San Lorenzo sobre el valle de Somiedo, puertos de Maravio. Colegiata románica de San Pedro (siglo X), Cueva Huerta y desfiladero de Estrechura.  La visita a los abrigos rupestres de Fresnedo es peluda pues hay que subir asidos a una cuerda....Iglesia prerrománica de Tuñón.

 

MUSEOS: Destaca el Museo de la Prehistoria en San Salvador de Alesga. Museo de la Colegiata de San Pedro...Cueva Huerta...

 

GASTRONOMÍA / DONDE YANTAR: En Páramo restaurante Casa Manolo con caldereta de cordero, cabrito y borrachines de postre. En San Martín Casa Aladino, bar Nuevo y el famoso Casa Laureano en donde se accede al comedor atravesando la cocina, fabes con almejes, arroz con leche....., etc. dan comida casera y buena relación calidad/precio. En La Plaza la Chaobola y El Rinconín...

 

FIESTAS GASTRONÓMICAS: Con frecuencia van unidas a fiestas locales, y las Jornadas Gastronómicas están descritas en la zona Centro por estaciones y meses, pues son muy abundantes, lo que indica que el asturiano sabe vivir  la vida...

 

 

FIESTAS LOCALES:  Teverga, San Pedro el 29 de junio y el 21 de noviembre se celebra La Feriona. PÁRAMO (Teverga). SAN JUSTO. 24-26 de agosto. Villa de Sub (Teverga). Fiestas de Furau,

El 15 de agosto Nuestra Señora del Cébrano. Santo Adriano. 16 de julio y 9 de agosto. En Semana Santa hay Mercado Tradicional y Festival Folk. En Quirós, Fiesta del Cordero, en el Prau Llaguezos del Alto de La Cobertoria,el primer domingo de Julio; el 15 de agosto Virgen del Alba en Salcedo y Virgen de Trobaniello. Fiesta de La Merced se celebra el domingo más próximo al 23 de septiembre en Berniego. En Cortes el último fin de semana de agosto se celebra San Melchor que nació en ésta localidad.

 

COMPRAS: En diversas localidades hay tiendas especializadas en productos asturianos en donde se puede adquirir fabada con todos sus componentes envasados al vacío, quesos , etc., sidra con su vaso, y sobre todo las latas de conservas como, calamares y fabes, anchoas artesanales, bonito a la sidra, rollo o pimientos rellenos de bonito, salpicón de marisco en aceite de oliva; patés de sardina, bugre/buey, centollo; bígaros al natural, oricios en caviar, algas marinas al natural, tortilla de algas, etc. La artesanía del cuero, mimbre

 

 

 NOTICIAS

La Mina es turismo ( 7 noviembre 2010). En La Plaza, la minúscula capital tevergana, y en la villa de San Martín, que se le adosa geográficamente sin separación a la sombra omnipresente de Peña Sobia, el «sálvame» recuerda a aquella canción de principios de los noventa, de cuando Teverga despertó y descubrió que las minas ya no estaban allí; de los 5.000 habitantes del concejo en 1960 no eran más de 2.200 al comenzar el siglo XXI y los de ahora ya no llegan a los dos millares. A la parroquia de La Plaza, que incluye San Martín -el núcleo más habitado de Teverga- y abrió este siglo bordeando los mil moradores, le quedaban 819 al terminar 2009, pero antes ya fueron menos.

Ahora que Oviedo-San Martín son menos de tres cuartos de hora, que «las vacas se pagan peor que en 1972» y que «la ganadería bajó en barrena, porque no da dinero», el que venga contando de Entrago a La Plaza tendrá 17 bares -familiares, de casa, conocidos muchos sólo por el nombre de pila: Aladino, Julio, Laureano, Narciso...- y en todo el concejo 413 plazas de alojamiento, 182 en la parroquia de La Plaza. En Teverga, las vacas fueron siempre «el complemento» en superficie para la gente que se ganaba la vida en la mina, y ahora sobreviven a duras penas, todavía, queriendo compartir el primer plano con el dinero que penetra en el concejo a través de los hoteles y restaurantes. Por eso, por si acaso, y aunque no se olvida de la urgencia de sostener el ganado, el Ayuntamiento acaba de adquirir para sí el inmueble del palacio de Valdecarzana en San Martín, usando fondos mineros y la ilusión de tener ahí, con el tiempo y una reforma integral, «un hotel de cuatro estrellas». «Lo que dio vida a estas zonas, lo que las hace caminar hacia el futuro es el turismo», recalca Marina Alonso, presidenta de la asociación de hosteleros de Teverga. «Es lo que tenemos».

Queda mucho por promocionar, porque «ordenado está bastante», dice él mirando a los recursos que faltaban hace algunos años, a los nuevos y a los que han sobrevivido hasta este lado del siglo XXI. Señala hacia el Parque de la Prehistoria, en San Salvador de Alesga, o a los turistas que se ven venir, día sí y día también, a pie y en bicicleta, por el ramal de la Senda del Oso que va hasta Entrago por la caja del viejo tren minero. El Camín Real de la Mesa también sigue bajando de San Lorenzo «lleno de historia de antes de los romanos», pero a cambio faltan señales y cuidados en algún tesoro invisible de la montaña protegida tevergana. «A la cascada del xiblu se sube mal», viene a decir Marina Alonso; bastarían unas compuertas para recuperar el lago de La Focella, que «hasta podría explotarse para la pesca»; y alguien podría enseñar que existen la laguna de Sobia, la garganta de Cerezales y las brañas y puertos de Cueiro y hasta podría valorarse la apertura del primer kilómetro de galerías en Cueva Huerta, en Fresnedo, alguna vez rebautizada como «El Himalaya de la espeleología».

Como a lo mejor es demasiado para una vez, quedaría pendiente, sobre todo, la tarea de empaquetar todo eso con los envoltorios atractivos de los «paquetes turísticos», sigue Peyroux. Dentro irían también todas esas rutas que conviene señalizar y hacer visibles, las más de sesenta vías de escalada abiertas en la pared caliza de Peña Sobia o el paraíso que esta zona fue un día para los amantes del vuelo en parapente. Y este fin de semana las jornadas gastronómicas, con éste son 23 años de picadillo y pote tevergano, sólo con patatas y berzas. Y otra vez la colegiata si finalmente las administraciones pagan lo comprometido para conseguir que no se derrumbe... Y así sucesivamente.

Con algo hay que luchar contra el retraso, contra el terreno que han tomado por delante de Teverga los pioneros asturianos en la exaltación del turismo rural. «Somiedo nos lleva mucha ventaja», acepta Marina Alonso con el rabillo del ojo en el vecindario. Ella llama a aprovechar la naturaleza próxima de este concejo obligado a la imaginación para recortar diferencias en la carrera muy competitiva del aprovechamiento turístico del paraíso natural. «Nosotros estamos más cerca de Oviedo», se vende, «y la gente que viene hasta aquí coincide en que no se puede comparar con nada». Alejandro Alonso, empresario de turismo activo en Entrago, asiente: «Llegan los extranjeros, miran por ahí y dicen: "esto no lo hay donde yo vivo". Por eso vienes aquí, les respondo yo».

El paisaje actual se compone de «barandillas podres, túneles a oscuras» y «un argayu desde la riada de junio» que si no se arregla acabará por cortar el tramo tevergano de la Senda del Oso. Laureano Álvarez toma la voz de quienes alertan sobre la prioridad de «mantener la senda» entre las labores para asegurar el futuro del turismo.

Celso Peyroux, cronista oficial de Teverga, rebusca en la historia y pide que las señales de acceso indiquen que se entra a la «villa de San Martín», en reconocimiento al título que Alfonso XIII concedió a esta población en 1920. Uno de cuatro estrellas «daría vida» a San Martín, asegura la Alcaldesa. Por eso el gobierno local ha empleado fondos mineros en la compra del edificio del palacio de Valdecarzana y se propone buscar una cadena hotelera interesada en reformar y explotar turísticamente el inmueble. Además, los terrenos del entorno también entran en la cesta de la compra y «pueden servir para hacer viviendas sociales u otras infraestructuras». Urge desbloquear la financiación de las reparaciones que el edificio está pidiendo a gritos. La asociación social y cultural «Tebrigam Diligentes» recoge firmas y donativos a la vista de los oídos sordos de las administraciones y de que los 500.000 euros comprometidos por el Ministerio de Cultura pueden no llegar en 2011 y en todo un año la colegiata de San Pedro puede estar en el suelo.


El Centro de Estudios Literarios y Sociales de Teverga es un proyecto «sin respuesta», afirma Peyroux, para llenar dos aulas del colegio con «toda la literatura escrita en el concejo y documentos sobre sus historia desde 1560». En imaginación, triunfe o no, él va por delante con la paternidad de una fórmula para recorrer la Senda del Oso que revisa y actualiza las conocidas hasta ahora a este lado de la Peña Sobia, aquí donde viene a morir el ramal más empinado del antiguo trazado ferroviario. «Tengo casa en Entrago», explica él mismo la gestación de su idea, «y veía llegar a la gente por la Senda del Oso con la siguiente estampa: el marido delante, reventado; la mujer detrás, con cara de mala leche, la bicicleta en la mano y arrastrando los pies...». La solución, se dijo, va a estar en poner motores, pero como en un parque natural no quedarían bien los de gasolina, su empresa alquila cinco segways -esos vehículos autopropulsados con manillar y dos ruedas- y seis bicicletas eléctricas. Funcionan. Desde que todo empezó el pasado verano, contra el viento de la crisis, «tenemos días mejores y peores, pero en unas cuantas ocasiones colgamos ya el cartel de no hay billetes. Desde luego, yo no contaba con el éxito que estamos teniendo», asegura. Su iniciativa traza una senda por desbrozar renovando la forma de entender los senderos muy transitados del turismo rural asturiano, ya que aquí se percibe cierto acuerdo en torno a la conveniencia de jugarse a ese número una parte del porvenir de La Plaza, San Martín y Teverga. ¿Y alguna pequeña empresa? Sí, eso también. En esta villa de servicios «sería bueno encontrar otra alternativa», asiente Marina Alonso, convencida de que no va a venir ninguna a poner a vivir a cincuenta empleados, pero pendiente a la vez de que se le saque más partido al pequeño polígono industrial de El Pradacón, en Entrago, y a su semillero de empresas. Dio un nuevo uso a los antiguos talleres de Hullasa, transformados en un vivero empresarial que anuncia su existencia desde unos paneles informativos con fotografías casi adosados al aparcamiento junto a la colegiata, en La Plaza, justo aquí donde hoy yace una lavadora abandonada. El Pradacón, o lo que es hoy, cuenta con cuatro naves ocupadas, una carpintería de madera y otra de aluminio, una cooperativa de piensos, una fábrica de quesos y algunas oficinas vacías desde que las dejó la productora de la película autóctona «¿Para qué sirve un oso»? A Teverga le duele ahí, tal vez faltan, según los vecinos, alternativas fuertes capaces de fijar población. «Los que vienen a trabajar no se quedan a vivir», lamenta Marina Alonso; la asociación de pensionistas tiene 250 socios y el colegio de Primaria, apostilla Fermín García, «llegó a tener casi más profesores que alumnos». Pero el paisaje ya fue más sombrío y al menos quedan cabos de los que tirar. Esto ya no es lo que era cuando este concejo minero cayó en el pozo y, como en el juego de la oca, se obligó a no tirar los dados hasta la llegada de alguien, o algo, a rescatarle. El bisonte y la cabra son de Niaux (Francia); el reno y el caballo son asturianos, de Tito Bustillo y Candamo. Están todos juntos haciendo presión para encaminar turistas hacia San Salvador de Alesga (Teverga), a tres kilómetros y medio de San Martín. La fauna prehistórica está pintada en la «Cueva de cuevas», que quiere reproducir con fidelidad una antología de «grandes éxitos» del arte paleolítico. El Parque de la Prehistoria cumplió el pasado marzo tres años abierto y ha recibido en ese período a más de 135.000 personas sumando los niños de las excursiones escolares con las visitas privadas. Los animales pintados son parte de la «Cueva de cuevas», la exposición práctica de lo que la teoría muestra en «La galería», el otro espacio expositivo de un complejo compuesto por tres edificios premeditadamente integrados en la naturaleza muy verde que los rodea. El parque busca acomodo entre los motivos para resaltar Teverga en el mapa del muy competitivo turismo de la montaña rural asturiana. «Está trayendo gente», confirma Laureano Álvarez, hostelero propietario del restaurante con su nombre en San Martín, aunque su situación a veces juega en contra, cerca de la capital del concejo, pero no tanto: «Hay quienes suben, lo ven y se van», apunta Alejandro Alonso, empresario de turismo rural.

«La colegiata no llega a 2012». De momento, el cronista oficial de Teverga predica en un desierto de bocas cerradas y administraciones silenciosas. El monumento peligra, se ve a simple vista, y los 700.000 euros comprometidos por el Ministerio de Vivienda en 2007 no llegaron en 2008, ni en 2009 ni en 2010. Tampoco se esperan para 2011 y «la colegiata no llega a 2012», repite Celso Peyroux. Lamenta la inacción ante las más de 1.400 firmas y catorce fotografías remitidas al presidente del Principado y denuncia «la poca implicación de los gobiernos nacional, regional y local». Hay un presupuesto de 30.000 euros para revisar el tejado que cubre el templo, los claustros y el antiguo Colegio San Pedro, para evitar las goteras y salvar los canecillos zoomorfos de la fachada, y en el concejo, porque «ya no sabemos a qué puerta llamar», se recogen donativos en dos cuentas corrientes.
Las razones de Teverga para reorientar su aparato productivo hacia el turismo están a la vista casi sin salir de la villa unificada que componen la capital del concejo, La Plaza, y San Martín, el motor y el lugar más habitado. En la imagen de arriba, el trazado de la villa de San Martín se aprecia desde el ascenso por la falda de Peña Sobia. Justo encima de estas líneas, la mole caliza de la peña, visible prácticamente desde cualquier lugar de la villa, se refleja en las ventanas de un edificio en venta, y a la izquierda, arriba, un operario limpia un jardín en La Plaza, ante el indicador de la ruta de la braña de Cuevas. Abajo se ve el edificio de servicios del Parque de la Prehistoria, que como los otros dos que componen el complejo se concibió para que estuviese plenamente integrado en el paisaje de San Salvador de Alesga, donde se encuentra, con los niños de una de las excursiones escolares que acuden a visitar el conjunto.
 

 

 

 

 

 

 

La sidra.

ALBERGUES

Página inicial

Comer en Asturias

Bosques asturianos.

Museos de Asturias.

Arqueología en Asturias.

Curiosidades sobre Gijón.

Vaqueiros de Alzada

CAMINO DE SANTIAGO

Últimas novedades de ésta página WEB.

Todas las sendas descritas en ésta página WEB

Los quesos asturianos, certámenes, fiestas, etc..

Humor asturiano. "En defensa del peu" por Xosé Caveda.

Pueblo Ejemplar

En el 2011 el premio al Pueblo Ejemplar de Asturias que destaca en la defensa de su entorno natural o ecológico,
Leer más...

Jornadas Gastronómicas
Asturias es bien conocida por la calidad de su oferta gastronómica, en esta página se enumeran más de 200
Leer más...

El rey de nuestros ríos

Si algo distingue a los ríos asturianos es la calidad de su agua, en la que vive el Salmón,
Leer más...

Una lección de historia
El reino de Asturias fue en el siglo VIII el primer escenario donde se detuvo el avance islámico
Leer más...

Puente de Cangas


Senderismo en Asturias y algo más... por Javier Fernández-Pello García se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 3.0 Unported.
Design downloaded from free website templates.